«Porque una joya no solo se lleva… se siente, se hereda, se recuerda»
Años de historia
Nuestra historia
Desde 1918, la joyería forma parte de nuestra vida.
Mi abuelo fue orfebre, un verdadero artesano del metal. Fabricaba piezas únicas de orfebrería y tenía el privilegio de crear vírgenes del Pilar, además de colaborar en la restauración del joyero de la Basílica del Pilar. Su trabajo exigía precisión, sensibilidad y un profundo respeto por el arte y la tradición.
Esa pasión se transmitió de generación en generación. Desde pequeño, crecí entre herramientas, metales y piedras preciosas, acompañando a mis padres en el taller. Allí aprendí que cada joya cuenta una historia y que el valor de una pieza va mucho más allá de lo material.
Con el tiempo, decidí profundizar en este legado. Me formé como Diplomado en Gemología por la Universidad de Barcelona y me especialicé en Diamante. También soy tasador profesional, y pongo mis conocimientos al servicio tanto de particulares como de profesionales, incluyendo abogados, notarios y aseguradoras.
Hoy, con orgullo y respeto por nuestros orígenes, seguimos creando y valorando joyas que perduran en el tiempo. Porque cada pieza que sale de nuestras manos lleva consigo más de un siglo de tradición, conocimiento y amor por este oficio.